Con la bajada de las temperaturas, aumentan los casos de resfriado, ya que el frío es un factor que favorece la supervivencia de los virus responsables de determinadas infecciones del tracto respiratorio.
El constipado o catarro es la más frecuente, y afecta a personas de todas las edades entre dos y cuatro veces al año, convirtiéndola en la enfermedad leve más extendida del mundo, ¿lo sabías?
Las estadísticas indican que todos cogemos un resfriado al menos una vez al año y que los niños suelen coger entre cinco y ocho anuales.
Unas correctas medidas de higiene son indispensables para evitar el contagio ya que el virus se contagia entre el segundo y cuarto día a partir del inicio de los síntomas y lo trasmitimos al hablar, al toser o al estornudar. Es por ello que unos correctos hábitos como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, usar pañuelos al estornudar y ventilar a diario las estancias de la casa, son indispensables para evitar el contagio.
Y si aún así no has conseguido librarte de él, ¿Qué debes hacer para curarlo o disminuir sus síntomas?
1. Beber mucho líquido: es importante que la garganta esté bien hidratada para proteger la mucosa y las cuerdas vocales de agentes infecciosos.
2. Llevar una dieta sana: con alimentos que permitan fortalecer las defensas, especialmente frutas y verduras ricas en vitaminas (sobre todo vitamina C) y minerales que activan el sistema inmunológico y lo protegen de agentes externos.
3. Fortalecer las defensas con própolis o echinácea: la toma de preparados farmacéuticos de origen natural como el própolis o la echinácea puede resultar eficaz para activar el sistema inmunológico y por tanto protegerlo y prevenirlo de los virus de la gripe y el resfriado.
4. Usa ropa de abrigo: hay que abrigarse bien y con ropa transpirable. El uso de la bufanda o pañuelo puede resultar útil en los días con más frío. Sin embargo, un exceso de ropa puede ser perjudicial de cara a los continuos cambios de temperatura del día a día, que deberían evitarse en la medida de lo posible.
5. Descansar: para la garganta es fundamental un correcto descanso, no forzar la voz, evitar el carraspeo y la tos brusca, no gritar y dormir de manera adecuada.
6. Evitar el tabaco: el tabaco y los ambientes con humo son perjudiciales para la garganta y las cuerdas vocales, ya que las irritan y sirve de canal de numerosos agentes infecciosos.
En caso de que los remedios naturales y los buenos hábitos no sean suficientes procederemos a consultar con nuestros profesionales farmacéuticos y evitar la automedicación. Como profesional de la salud sabrá aconsejarnos tanto acerca de hábitos saludables como de los distintos tratamientos a nuestro alcance. Además, si se quiere recurrir a fármacos que alivian los síntomas, como antigripales, descongestivos, o analgésicos, es indispensable contar con su asesoramiento o el de un médico.



