Si has leído el titular del post y te has sentido identificada, en nuestra farmacia en Getafe te anunciamos que te pasa como a la mayoría de la población.
Y también te decimos que probablemente ya estés haciendo todo lo que puedas hacer por conseguir que tus pies no estén tan fríos en invierno que es utilizar calcetines y calzado más grueso y arrimarte siempre que sea posible a una buena estufa o calefactor.
Lo que sí hay que tener en cuenta y es el motivo de este post es que el hecho de tener los pies fríos suele ser un síntoma de una dolencia un poco más grave y que os explicamos a continuación.
Qué puede significar tener los pies fríos
Primero queremos comentar que la población que normalmente suele tener los pies fríos en invierno son mujeres de complexión delgada así como personas con problemas de circulación en sangre.
Pero el hecho de tener los pies fríos puede significar:
- Constipado. No el que se tiene sino el que está por venir. Aunque parezca una leyenda urbana, muchos resfriados se originan cuando los pies están fríos por eso conviene mantenerlos a temperatura calidad como medida preventiva para resfriados indeseados.
- Problemas lumbares. Cuando tenemos problemas de espalda o tensión lumbar puede que afecte a la temperatura de los pies por lo que si los pies están fríos puede que sea por un problema de la espalda.
- Estrés. El estrés se puede manifestar a través de la temperatura de estas extremidades ya que cuando nuestro cuerpo está en tensión mantiene la temperatura corporal baja para que los órganos no se adormezcan, no se relajen
- Anemia. Aunque es el caso más extremo, se puede dar. Pero el frío en los pies debe ir acompañado de una bajada de temperatura en todo el cuerpo, uno de los síntomas de la falta de hierro en nuestro organismo.

