Aunque no son productos nuevos, parece que en los últimos tiempos estamos hablando mucho tanto del agua micelar como del agua termal y en nuestra farmacia en Getafe somos conocedores del potencial que tienen ambos cosméticos en lo que a limpieza facial se refiere.
Es por eso que hemos decidido ir más allá y explicar qué son el agua micelar y el agua termal, para qué sirven y, sobre todo, por qué son tan beneficiosos para tu salud.
Agua micelar
El agua micelar destaca principalmente por su alto porcentaje en micelas, unas moléculas capaces de incidir en las capas más profundas de la piel y acabar con aquellas partículas que, por su composición, son indisolubles en agua. Éstas son, principalmente, los restos de maquillaje, los agentes externos como la polución, la grasa facial o sebo y un largo etcétera
Es por eso que el agua micelar está siendo empleada como sustitutivo del desmaquillante ya que, además, por su composición, está muy recomendada tanto para pieles atópicas como para pieles muy sensibles.
Por tanto, si lo que estás buscando una limpieza profunda de la piel, te recomendamos que te apliques un poco de agua micelar con un algodón todas las noches antes de irte a dormir y verás como tu piel mejora con el tiempo.
Agua termal
Es curiosa la historia del agua termal ya que en realidad no es más que el agua de la lluvia que se ha filtrado en las capas más superficiales de la Tierra estancándose durante décadas.
El secreto de este tipo de agua es que contiene gran cantidad de minerales como hierro o calcio, lo que la convierte en un cosmético multiusos.
Además de proporcionar limpieza, el agua termal también está indicada para personas con tendencia a las rojeces en el rostro ya que es capaz de difuminarlas. Pero también es muy beneficiosa para eliminar las manchas en la piel y ofrecer luminosidad inmediata al rostro.

